Conservación de las plantas medicinales

Publicado en por Alva

 

 




Las plantas medicinales se pueden usar tanto frescas como desecadas.

Si se trata de conservarlas para que no se alteren el proceso a seguir es desecar, envasar y almacenar.

La desecación elimina la humedad para evitar los hongos y las bacterias.

La desecación hay que realizarla a la sombra, nunca al sol, en un lugar aireado y en el que no haya polvo. Se extiende la planta (hojas, flores, etc.) sobre un papel no impreso. Se remueve una vez al día al menos. Si el ramillete de flores no pierde fácilmente los pétalos, se pueden colgar siempre boca abajo en un lugar de sombra y bien aireado.

Cuando hace calor las flores necesitan de cuatro a ocho días para secarse y las hojas de tres a seis días. En zonas frías o invierno tardarán algo más.

Una vez seca la planta se debe envasar en recipientes de cristal o de cerámica y cerrada herméticamente. Sólo se trituran en el momento de ser consumidas. Se deben rotular los envases con el nombre de la  planta y la fecha del envasado y situarlo en un lugar oscuro, fresco y seco con el fin de que se conserven bien los principios activos.

La luz, el calor y la humedad son enemigos irreconciliables.

Las plantas medicinales pueden ser conservadas durante dos años sin que pierdan sus propiedades curativas.

15-II-2009

Dioscórides

 

 

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Etiquetado en Bienestar emocional

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