El sistema está herido
Esto se veía venir desde hacía tiempo.
Cuando la oposición se avergüenza de los postulados que defiende y los que gobiernan se empeñan en ganar una guerra que perdieron y destapan trapos sucios pasados, mientras que el pueblo se debate en una crisis sin precedentes, los avispados cazan y pescan en río revuelto.
Nunca mejor dicho.
Han vuelto los usos y formas de " la escopeta nacional".
Los jóvenes de la transición, pensionistas en la actualidad, añoramos aquellas fechas de ilusión y zozobra , a la vez, que hacía presagiar una época moderna para la Iberia oxidada que no veía con claridad la apertura hacia los nuevos modos democráticos.
Pues bien, ahora ya se confunden los poderes y se abusa de ellos de forma descarada y despótica.
La democracia se ha pervertido y el ciudadano medio que ha sostenido el entramado , se ve en un espejo con cara de tonto porque le están hurtando lo más preciado que es la libertad en todos los sentidos.
Es grave este asunto que menciono porque la mayoría de la ciudadanía aplaude y se contenta con las migajas democráticas que recibe en los mítines, sin darse cuenta que la participación en las tareas de la nación debe tener ante todo deontología y seriedad.
Todo se solucionaría con la intervención decidida y sin demora de los más "altos empleos del estado" y con ejercitar la dimisión y cese en todos los ámbitos.
Es muy posible que se necesite una regeneración a fondo de todo el sistema político con el fin de no caer en una posible bananización, léase argentinización.
14-II-2009
Criticus