¿Volverá Marx ?

La actual crisis ,que sólo acaba de comenzar, puede tener consecuencia importantes en la sociedad.
Todo el aspecto de carencias e incidencias de todo tipo como puede ser el lamentable espectáculo de la actuación de la clase políticia y sus abusos, así como el área de influencia, léase grupos depresión y la legión de desalmados especuladores, incide seguramente en quela doctrina marxista resurja con fuerza.
Veamos este aspecto importante.
La clase trabajadora está siendo masacrada en España y la clase media se ve amenazada. El Partido Comunista español ha tomado, Nuevamente, las riendas de la organización de Izquierda Unida; en Francia el partido socialista gira a la izquierda; en España el partido socialista ya ni se sabe en que parte del giro está; en Alemania sucede algo similar y no digamos lo que ha sucedido en Grecia y en otros puntos donde la llama antisistema se extiende con facilidad.
Los objetivos de esta izquierda radicalizada se desarrollan en los apoyos a postulados ecologistas, a grupos minoritarios queluchan por conseguir todo aquello que el derrumbre de los mitos socialistas como la desaparición de la URSS o la aparición de una clase media fuerte con motivo del estado de bienestar.
Debemos añadir la masa de jóvenes que se sienten inseguros en una sociedad que les tiene demasiado en casa de los padres y que son clientes de una sociedad de consumo enloquecida.
Quizás el proletariado como tal ha desaparecido o aletargado como consecuencia de la sociedad del bienestar.
Puestas así las cosas el discurso marxista ha renacido, quizás nunca desapareció, y está tomando forma en un nuevo partido que es la Izquierda Anticapitalista.
La izquierda dejó su rumbo a un lado porque se embeleso en la ganancia fácil, en la connivencia con los empresarios, en la subvención fácil de los sindicatos; en los corderitos de los partidos oficiales que tienen un discurso doble y falaz.
Mas cuando falta los esencial que es el trabajo y se comprueba que todo se viene abajo poruqe los dirigentes no aciertan a ofrecer soluciones eficaces y comienza a tambalearse el sistema, el cuento de hadas termina y la realidad surge con una tozudez evidente. El discuros materialista vuelve a surgir y coloca negro sobre blanco a todos los demagogos que hay en la sociedad.
La izquierda se va a tener que replantear muchos postulados en varios campos porque hasta la fecha no ha descubierto nada que sustituya al capitalismo y en el momento que vivimos se dan más ingredientes para que sus pensadores redireccionen de forma eficaz a los sindicatos y encaucen todo esa energía que hay en los trabajadores emigrantes y el intercambio del mercado de trabajo.
La izquierda está atornillada en el poder y con prácticas poco edificantes.
En fin, creo que el panorama ofrece un horizonte lleno de incertidumbe y me da la impresión que por un lado y por el otro existen pocos cerebros pensantes y decididos que ofrezcan soluciones que no sean traumáticas.
15-II-2009
Criticus