El sueño

Publicado en por Alva

 





Ofreceremos a continuación una serie de consideraciones sobre el sueño que nos parecen de mucha utilidad con el fin de conocer nuestro cuerpo.

*    Dormir no significa sólo descansar.

*    Los científicos han descubierto que cada individuo posee una huella genética del sueño y que de noche el cerebro pierde masa para poder aprender.

*    Dormir demasiado acorta la vida.

*    En los deprimidos el insomnio controlado mejora el humor.

*    Dormir no es más que una aparente condición de inactividad.

*    El sueño no es descanso sino una especie de vigilia diferente.

*    Mientras se duerme el ahorro de energía es mínimo.

*    Disminuye la sensibilidad a los dolores producto de lesiones.

*    Aumenta la leptina que es la hormona que bloquea el apetito.

*    Hace adelgazar.

*    El insomnio está ligado al riesgo de sobrepeso.

*    Las células del cerebro segregan la hormona del crecimiento.

*    Facilita la curación de las heridas, la renovación de la piel y la regeneración de órganos y fibras musculares.

*    Las defensas inmunitarias trabajan a pleno rendimiento para producir anticuerpos de todo tipo.

*    Resulta bastante certero decir que “todo lo cura un buen sueño”.

*    Dormir y soñar son para las neuronas y las sinapsis un entrenamiento indispensable para aprender y fijar recuerdos.

*    Cuanto más estamos despiertos más aprendemos y el sustrato del aprendizaje se basa en el reforzamiento de las sinapsis.

*    Durante la noche la función del sueño recalibra el cerebro atenuando la intensidad de las sinapsis.

*    Una vez hecha esta poda nocturna las sinapsis más fuertes sobreviven.

*    A la mañana siguiente el cerebro habrá afirmado los recuerdos y se ha aligerado.

*    El sueño tiene un toque hereditario muy elevado.

*    Son hereditarios los hábitos del sueño.

*    Actualmente está demostrado que dormimos una hora menos de media como consecuencia de internet, los móviles, la televisión. Vivimos en un mundo donde todo está “siempre encendido”.

*    Tanto el hábito de dormir mucho como el de dormir poco parecen poco saludables.

*    Dormir menos de seis horas aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

*    Dormir más de nueve horas aumenta el riesgo de morir por otras causas.

*    Conviene que dediquemos a las noches entre seis y ocho horas.

 

10-II-09

Morfeo

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Etiquetado en Bienestar emocional

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