Una campaña insólita
Esta elecciones a la presidencia del gobierno y al parlamento como es lógico deberían haberse planteado de otra manera.
Primero la dimisión del presidente mucho antes por inepto y mentiroso ya que negó una crisis que ya estábamos experimentando todos los españoles .
Después el planteamiento de una campaña moderna, lejos de gastos innecesarios y con realismo de futuro.
Los ciudadanos estamos ya cansados de tanto vendedor de humo que nos toma por tontos, de tanto peluquín político que hace de los sillones oficiales el lugar donde plantea negocios que sólo traen a España la ruina y el beneficio de la clase políticia.
Por lo tanto lo que se necesitan son personas que amena su Patria y que estén dispuestas a dar a la nación sus conocimientos durante un tiempo sólamente para después retirarse a sus trabajos y dejar de ordeñar la vaca del Estado.
Y éso se plantea de cara, sin complejos y dsejando a un lado tanta postura "roja" y "azul", poruqe lo que está en juego es el cocido y el trabajo de los españoles y no el Audi , la pensión millonaria y los trinques de algunos politicastros que han hundido al país en la miseria.
Ahora nos quieren vender la moto de un Zapatero sacrificado alos mercados y obediente a la señora Merkel y al señor Sarkozy porque ante las llamadas telefónicas se ha puesto genuflexo y ha bajado los sueldos, congelado las pensiones y alguna cosita más; mientras sigue el gasto descomunal de las comunidades autónomas y otras lindezas por el estilo.
¿ Qué le sparece el jueguecito?
Este es el país donde los analfabetos, los incultos, los atrevidos y los groseros tienen porvenir a juzgar por los grupos de políticos sarcásticos y cómicos que nos invaden y los presentadopres de televisión que parecen forenses de la maldad y el cotilleo.
De esta manera queremos seguir en Europa mientras la productividad de nuetro país está bajo mínimos.
Seguiremos siendo los administradores del sol, picadores de billetes y reaprtidores de cañas, vinitos y tapas.
Y éso que no falte poruqe si desapareciera seríamos un auténtico desierto.
13-noviembre-2011
Criticus