Regencia de María Cristina. Primera Guerra Carlista(1833-1840)
Los carlistas negaban la legalidad y querían mantener una visión absolutista y teocrática.
Los carlistas recibieron apoyos diferenciados según las regiones.
En las Vascongadas y Navarra apoyaron y las ciudades pequeñas y el bajo clero que no estaban de cuerdo con que Fernando VII no restaurara la Inquisición.
En Aragón tuvo el apoyo foral y el clero se mantiene neutral.
Los cristinos o isabelinos se apoyan en liberales y moderados, el ejército en su mayoría y las ciudades importantes.
Los cristinos eran reformistas y buscaban modernizar la nación y terminar con las desigualdades históricas de las regiones mientras que los carlistas implicaban un retroceso. Los carlistas van a fracasar poruqe su programa no era atractivo y fue apoyado por el agro catalán, las Vascongadas, Navarra, Logroño y el Maestrazgo.
Los jefes militares eran poco eficaces, dominaron zonas pequeñas y utilizaron las ejecuciones y el terror a pesar de contar con Zumalacárregui.
Los cristinos fueron más eficaces y Espartero vence en Ramales y Guardino en 1839 obligaron al general Maroto a realizar el denominado "abrazo de Vergara", abrazándose los dos generales.
Zumalacárregui tuvo derrotas importantes y realizó fusilamientos poco ortodoxos y acudió a la táctica del terror y fusilaba a los prisioneros.
El abrazo de Vergara significó el final de la guerra y Mería Cristina ejerció su generosidad y los carlistas nunca se lo agradecieron.
Los militares carlistas siguieron en el Ejército y Navarra y las Vascongadas conservaron sus privilegios que eran anacrónicos e injustos.
Esto no iba a solucionar nada de lo anterios y vovería a reproducirse la guerra más adelante.