La Regencia de María Cristina

Publicado en por Alva

" Cuando se inicia la regencia de María Cristina la situación era delicada porque del absolutismo fernandino se trataba de pasar al absolutismo carlista y María Cristina pretendía un régimen liberal muy moderado.

 

 La división entre los liberales no se pudo retroceder ala Constitución de 1812 y sí elaborar el Estatuto Real de 1834.

 

El Estatuto fue un texto otorgado por el Rey al pueblo.

 

Fue redactado por Martínez de la Rosa, llamado "Rosita la Pastelera, por su propensión a las componendas, y consistía en que el Rey compartía algunas funciones con el Parlamento.

 

Las Cortes se consideraban como un punto intermedio entre una asamblea consultiva y una legislativa que podían ser interferidas por el Rey.

 

El Rey podía tener la iniciativa legislativa y convocaba y disolvía Cortes, sancionaba leyes, tenía derecho de veto, nombraba próceres, elegía presidente y vicepresidente de los estamentos y nombraba y cesaba al Presidente del Consejo de Ministros y a los miembros del Gabinete.

 

 El Estatuto significaba el fin del absolutismo, no agradaba a los liberales.

 

 El 13 de agosto de 1836 se sublevan los Sargentos de La Granja proclamando la Constitución de 1812.

 

 La respuesta moderada fue promulgar la Constitución de 1837 que pretendía ser conciliadora.

 

La Reina se casó en secreto con el sargento Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, hecho que fue aprovechado por sus enemigos para criticar la acción.

 

 No se pudo conciliar desde luego las diversas posturas de los liberales.

 

 La revolución de 1840 arrojó a María Cristina del trono y se entrega la regencia a unos de los progresistas relevantes, el general Espartero.

 

Marius

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