Las guerras de Italia
En 1494 fallece el rey Fernando I de Nápoles, hijo de Alfonso V de Aragón y le sucede su hijo Alfonso II de Nápoles.
Esta sucesión no fue aceptada por Francia que invade Nápoles.
Se autocorona rey Carlos VIII de Francia y esto amenzaba a los Estados Pontificios poruq rompía la legalidad.
Fernado el Católico; familiar del rey destronado, buscÓ los apoyos del Papa, de Florencia y la neutralidad e Venecia.
Gonzalo de Córdoba mandaba el ejército español y así comenzó la primera guerra de Nápoles.
as armas francesas fueron derrotadas por Gonzalo una y otra vez.
Alfonso II murió y le sucedió don Fadrique
Los españoles vencen en Gaeta y los franceses reembarcan hacia Francia, siendo destruidos sus barcos por una tempestad.
En 1498 los españoles regresan a su patria y dejan el reino en manos de don Fadrique.
La segunda guerra de Nápoles viene determinada por la codicia y el maquiavelismo del rey Luis XII de Francia y Fernando el Católico.
En 1500 el rey de Francia y el de España firman el Tratado secreto de Chambord-Granada mediante el que se repartían el reino de Nápoles.
Luis XII se convertía en el rey de Nápoles y de Jerusalén y recibía las provincias deLabor y el Abruzo, y Fernando sería el duque de Puglia y de Calabria.
Esto crearía problemas por los límites, aunque la realidad era la ambición de ambos por el control.
Estalla la segunda guerra con Francia en superioridad de hombres y material. pero Gonzalo Fernández de Córdoba logró humillar a los franceses en Ceriñola y Garellano en 1503 y los franceses abandonan el reino de Nápoles.
Las conseuencias fueron que se proyecta España hacia el Mediterráneo poruqe antes sólolhabía hecho Aragón.
Se fortalece la alianza papal.
Y además controlan la política de Francia que era un enemigo de los intereses españoles.
Fernando el Católico al final le pide cuentas al Gran Capitán por la campaña italiana y este le contesta:
" Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por lmosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas averiadas a causa del contínuo repicar a victoria,ciento sesenta mil ducados; y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados".
Sabido es que Fernando era un tacaño reconocido.
Esta anécdota la cuentan los enemigos de Gonzalo encabezados por Juan Bautista Spinelli que había recibido dos bofetadas del Gran Capitán y que sucedió a la muerte de Isabel la Católica.
De todas formas algo de razón le asistía a Fernando porque los gastos no habían sido justificados.
De todas formas no venïa el temor por los gastos si no porque Gonzalo se erigiese en el rey de Nápoles y se pusiera al servicio del papa.
Fernando logró que regresara a España.
19-enero-2010
Marcus