La obra de Indias
España no deportó delincuentes ni otras personas, como hicieron otras naciones, como Gran Bretaña o Francia.
La disidencia tampooco porue fur totalmente extinguida en España por Felipe II.
Fueron a América los segundones dee las casas nobles, caballeros e hidalgos que les impedían las leyes ser señores.
Predominaron los andaluces y extremeños en el siglo XVI y en el XVII los asturianos, gallegos y vascos.
En 1570 el 96% d ela población era indígenea. Un 1,25% eran blancos y el resto mestizos, mulatos y zambos.
La Corona tenía el monopolio del comercio por medio de la Casa de Contratación de Sevilla.
El conquistador recibía la gobernación d elas tierras y desde 1542 se organizó todo alrededor de los virrenaitos. En 1572 se reorganizó el Consejo de Indias.
A partir del siglo XVII las Indias formaron unidades cada vez más autópnomas y descentralizadas, alrededor de la hacienda.
La Iglesia católica tuvo un gran papel, mediante los frailes mendicantes y predicadores. Fueron defensores de los indios, como Las Casas, y estudiosos como el P. Sahagún y trataron de salvar las culturas indígenas.
Algunas culturas precolombinas como los mayas ya habían dsaparecidos cuando llegaron los españoles.
Así que esa acusación a los hiuspanos no es cierta, ya que algunas culturas desapareciron cuando llegaron los ingleses, por ejemplo.
De manera que sobre España no puede recaer toda la responsabilidad.
El indigenismo las retrata demasiado idealmente y, a veces; se desplomaron ellas mismas.
El imperio inca, por ejemplo, tenía una organización de tipo socialista y era aborrecido por los pueblos sometidos , así como el azteca que fue derrumbado por la rebelíón de muchas tribus que deseaban quitar el yugo que tenían encima.
Hubo muertos como consecuencioa de la transmisión de enfermedades, la rapiña y las guerras; pero no hubo genocidio.
Las medidas que los españoles adoptaron en defensa de los indios fueron abundantes.
Las leyes de Burgos colocaron a los indígenas bajo la protección de la Corona diciendo que los indios eran libres y que debían tener un trabajo tolerable y un salario justo.
Hay cuestiones parodójicas como que el Papa contara con un poder internacional para intervenir en territorios no católicos, algo parecido al poder de la ONU actualmente y que fue cuestionado por las naciones en las que había triunfado la Reorma y también por algunos católicos en Francia.
5-enero-2011
Marcus