La cultura del Hola y de los programas del corazón
España ha tomado un rumbo suicida y las gentes van a ritmo de fórmula uno al desastre.
Y lo que más llama la atención es que ellos mismos se transforman en protagonistas del "holocausto televisivo ravisteril".
Veamos.
Las revistas del corazón se extiende de manera inexorable por la piel de toro.
Hoy es corriente que dentro del periódico de turno, que dicho sea de paso, sólo contiene avatares políticos, es decir, menciones de corruptelas, insultos de todo tipo, ligues y modelitos socialistas llmativos en las ruedas de prensa y rostros desagradables de gentes que viven del presupuesto,más la sonrisa onmiscente casi de cartón piedra de nuestro máximo líder, profeta y hacedor de toda la política galáctica, no ya del planeta.
Después dse hojear semejantes bodrios que te ponen un repelús que te dan ganas de echar a correr sin parar, cuando deseas ver algún programa televisivo, te acomodas en el sillón, pones en marcha tu optimismo y tu esperanza fundamental, y enciendes. ¿ Qué surge ante tusu ojos? Programas de magazine, dicen ellos que así se llama, donde llevan la peor basura humana que pueden, entrevistas más hechas, disparates de todo tipo, vocabulario incorrecto y expresiones lingüísticas dignas de un mercadillo más que de una Facultad de Periodismo.
Si lo que hacemos es conectar por la tarde o por la noche, después de unos noticieros que parecen salidos de las pirámides por las efigies que salen en pantalla, tendremos más basura " neorrealista" como le gusta decir a alguno de estos genios del periodismo más barato e infecto que padecemos. Todos contra todos poruqe así se cobra más, se prolongan los programas y se aumenta una audiencia que va a los platós provistos de viandas propias de cada región para ofrecérselas a los colaboradores y presentadores que comen durante el programa, se obsesinan con el sexo y despellejan hasta a su padre, mientras el público rivaliza en a`plaudi como posesos según los ritmos que el director de turno marca a los palmeros.
El ministro de la prolongación de la edad obligatoria de educación Ya tene el problema resuleto y es que deben llevar a los chicos y chicas a estos programas, o hacer un inmenso plató nacional para que disfruten del "program cultureta" que las televisiones nos ofrecen. ¡ Ah! y si fracasa esto pueden meterlos a todo en la casa de Gran Hermano y después momificarlos al conseguir el graduado escolar de estulticia.
¡ Gran porvenir el que nos aguarda en esta sociedad hundida; deteriorada y sin rumbo!
14-noviembre-2009
Criticus