España sumergida
Nuestra querida nació española está sumergida en un líquido letal que está siendo secretado por una serie de manantiales nocivos para su futuro como país libre.
En primer lugar padecemos la contaminación de una generación de políticos mentirosos, blanditos y muy luchadores por asegurar su futuro "social" con sus pensiones millonarias y todos los sueldos que puedan pillar en el intento. Después ellos mismos se escandalizan de aparecer en las encuestas como el "tercer problema" para el pueblo español. Y lo más negativo del asunto es que no hay perspectiva de mejora. Se atormnillan al sillón, mienten como bellacos y acuden a prestidigitaciones baratas mareando la perdiz contínuamente.
El mundo de la información ofrece un espectáculo repugnante aprovechando cualquier programa televisivo para acallar a gritos al oponente y aparecer como los bverdaderos demócratas que van a solucionar los problemas: Empresas periodísticas apoyadas por el poder para que le sirvan de altavoz y así adocenar al público con pseudopresentadores que se remenean en su propia desfachatez ofreciendo una imagen de manipulación indecorosa. Las empresas televisivas y los periódicos y emisora de radio que dependen de ella están involucradas en un circo mediático que resulta patético por la desconsideración hacia la dignidad humana y el respeto a la inteligencia y a la democracia. Sólo son importantes los resultados de la audiencia.
El mundo sindical se desangra bajo la subvención, el quietismo y el buenismo , con el método de correa de transmisión de la izquierda partidartia instalada en el poder que libera mucho dinero para mantener las bambalinas de unos sindicatos pasados de moda e ineficaces, muy expertos en banderolas, silbatos, pancartas y lemas que resultan bastante contaminados de telarañas del pasado.
El "mundo cultural", los artistas de la Zeja que dicen ellos representar a la cultura, han caído en las garras del dinero fácil y de la medianía total ofreciendo el espectáculo más lamentable de todos los tiempos. Todos quieren vivir de las arcas de los impuestos y se afanan por exhibir el cordón sanitario más eficaz cuando lo que toca es criticar a la oposición.
Oposición blandita que se parece a un osito de peluche al que se le hacen carantoñas y pedorretas y sigue con la misma expresión. Siempre la cogen con el carrito de los helados y permanece impasible dando la imagen de un niño pijo del barrio de Salamanca.
Una sociedas siempre en actiotud de somnolencia, más bien durmiente , esperando que le sque de su letargo el principito ya que la madrastra la tiene embobada con los programas rosa, los viajes subvencionados y las mentiras expresdas a grito pelado por medio de los mitos del mayor demagogo que haya tenido nuestra historia.
Además están los clérigos complacientes con un gobierno que les da la subvención pertinente y se le hace la boca agua y los elogios prontos para saludar la salida de un cargo o agradecer el gasto por la visita de la jerarquía, mientras que el ejecutivo hace y deshace a su antojo implantando su ideología y desarmando a la sociedad de la moral fundamental.
Todo bajo una receta de alianza de civilizaciones, educación para la ciudadanía y catecismo ético masónico que asusta al más pintado , ya que de lo que se trata es de provocar un vuelvo ético moral de la sociedad española por bemoles sin afrontar el cambio constitucional y su debate.
Podríamos apuntar más aspectos de la debacle social española pero creo que son suficientes para considerar que España se sumerge en sus propios líquidos secretados por unas mentes que desean llevar a cabo el proyecto que nunca les ha salido bien y que siempre intentan aunque para ello tengan que afrontar sus objetivos de maneras poco ortodoxas.
El ciudadano avispado ya se ha enterado de lo que se pretende pero la inmensa mayoría que está más preocupada por el empleo, la carestía de la vida, sacar adelante a su familia nos tememos que no se dará cuenta del embolado que les están preparando.
Confiemos que en el último momento estos políticos creídos y poco profesionales arrojen la toalla ante la magnitud de sus errores. También es cierto que su ineptitud les puede llevar a seguir cometiendo las misma torpezas y seguir dando patadas contra el aguijón.
Desde luego que España es un país maravilloso, pero últimamente se da con demasiada frecuencia el dicho: " cada día que amanece el número de tontos crece"
31-octubre-2010
Criticus