En un lugar de La Mancha...
En un país de cuyo nombre no quiero acordarme existían unas personas que se reunieron para darse un régimen de organización que diera la alternancia de la administración a los diversos grupos con distintas ideas que se habían propinado unas buenas palizas durante bastantes años.
Hubo de todo en la contienda y como aquello llenó de horror a las personas de bien, por eso es por lo que dieron a conocer un sistema por el que la convivencia sería ante todo el norte dela futura forma social que iban a adoptar.
Todo fue estupendamente hasta que llegaron a ocupar la poltrona del poder unos señores que la recuparron con artes raras y poco ortodoxas.
Entonces, para acallar y apagar todas las tropelías que cometían en la administración y otras instancias, comenzaron a sacar los trapos sucios de lo que había sucedido.
Se despertaron los odios y las venganzas, hubo publicaciones tendenciosas, los comportamientos políticos de corrupción y la oposición , que debería velar por la crítica constructiva, se unió al carajal existente y apoyaba las medidas del poder que había anulado las funciones de la función legislativa y judicial, todos se dieron cuenta que lo que habían hecho no había valido de casi nada.
El desánimo en la mayoría se extendía cada vez con más intensidad y la forma de salir de todo el entramado sociopolítico se hacía cada vez más problemático.
¿ Qué sucedió? Pues miren, los que lean este pequeño relato pueden colegir que los hechos se desarrollarían de cuerdo con la meta elegida, es decir, si este núcleo social eligió "el sistema corralito" el epílogo fue lo que todos piensan y que tiene que ver con la producción de las bananas. Si en cambio se adoptó la solución europea por fin un pueblo consolidó su democracia.
Ciertamente que el índice de esperanza se debe tener siempre alto y que los acontecimientos que se están desarrollando en esa comunidad cobran ritmos vertiginosospero los ingenuos y los que se confían tienen el peligro de ser fagocitados por los ávidos de suculentas meriendas administrativas:
12-II-2009
Criticus