Nuestros hijos
Estamos padeciendo en la actualidad las consecuencias de una educación peculiar aplicada por generaciones anteriores y por sistemas políticos peculiares por decirlo de alguna manera.
La profesora Blanca Muñoz, experta en comunicación y autora del libro “ La cultura global”, Edit. Pearson, deseaba saber cómo pensaban sus alumnos de la Universidad Carlos III cuando les preguntó lo que sentían ellos cuando veían una exposición como “Body” que se expone por todo el mundo con fines económicos y exponiendo cadáveres plastificados.
La contestación fue clara: ¡Y qué más da , si son chicos pobres! Entre risas y otras manifestaciones.
La profesora manifestó que hablaba de moralidad a unos amorales”.
Está muy claro que el proceso que se está observando en el siglo XXI conduce a la juventud a la pérdida de los conocimientos de forma inexorable.
Las materias que llevan a un análisis crítico se están sustituyendo por una simple formación técnica y pseudocultural que está llevando a confundir la realidad con lo virtual, extremo este muy grave.
La juventud está consumiendo productos imaginarios y simbólicos.
Se cuelgan en la Red y en ella surgen relaciones de todo tipo.
Así lo que está sucediendo es la infantilización de la sociedad.
Estas gentes jóvenes están educadas en la abundancia y bajo unas normas que se rigen por el todo es posible y además tienen derecho a tenerlo.
El pediatra francés Aldo Naouri especificó en su libro “ Educar a nuestros hijos una tarea urgentemente”. Edit. Taurus.: “ La situación es muy grave. Educar es frustrar y, sin embargo, la actitud que se fomenta hoy es la de consentir. Hemos educado como demócratas y tenemos dictadores. Si a mi hijo le trato desde que nace como a un igual ante el que me estoy justificando sin que comprenda que a él está por debajo y que es el adulto el que toma las decisiones, se sentirá fuerte y con poder, y cuando crezca se creerá todopoderoso, pensará que él tiene la verdad, que él es el que manda. Se habrá forjado un fascista, y no es sólo una hipótesis: lo he comprobado y estudiado”.
En su informe anual el Defensor del Profesor dice que la mayor parte de los problemas se dan en los cursos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), de 12 a 16 años: “ Existe una situación generalizada de falta de atención, desinterés, esfuerzo nulo, ausencia de claridad respecto a sus objetivos, tanto en sus estudios como en la vida. La cultura del esfuerzo, la autodisciplina, el sacrificio y el trabajo bien hecho no significan nada para ellos. Buscan la gratificación inmediata y los logros fáciles. Su filosofía es “lo quiero y lo quiero ya”. Y desta concepción de la vida la plasman en su forma de actuar, tanto en su entorno social como en el centro escola”.
El profesor Fernando Gil Villa, del Departamento de Sociología de la Universidad de Salamanca ha publicado su investigación “ Juventud a la deriva” y dicde que “ el 23% de los jóvenes españoles entre 14 y 18 años admite haber cometido actos vandálicos, un 38% participado en peleas, un 30% conducido sin carné, el ñ60% bebido alcohol habitualmente en fines de semana, el 28% consumido marihuana o hachís y el 4,4% cocaína”.
El profesor Daphne dice que en cuatro años en España se ha multiplicado por siete las denuncias por agrasión de hijos a padres.
Además algunas Comunidades Autónomas han creado departamentos específicos para la atención de estos casos que además suelen ser de clase media alta.
Si a esto añadimos la falta de autoridad en los centros educativos y la administración que prefiere mirar para otro lado.
Estamos ante la generación del todo es posible y el tienes derecho a todo.
Quizás nuestros antepasados tenían razón cuando afirmaban que de “padres millonarios, hijos bodegueros y nietos pordioseros”.
29 de enero de 2009
Criticus