2 de mayo de 1808 (I)
Desde 1807 Napoleón estaba convencido de que se podía apoderar de la Corona española cpomo así consta en cartas dirigidas a sus hermanos Luciano y José.
De manera que no es un proyecto que deriva de la sublevación del 2 de mayo. provechó las intrigas dentro de la monarquía y el deseo de Fernando de entrevistarse con Napoleón debido a la disputa sucesoria.
Fernando pasa a Bayona cuando se entera que sus padres también desean lo mismo .Napoleón aprovecha esta rivalidad para destrronar a los Borbones e imponer una nueva dinastía con su hermano.
El canónigo Escoiquiz de la camarilla de Fernando VII pero Napoleón mandó a sus tropas y ocupó las plazas españolas.
Los españoles al principio permanecieron pasivos porque consideraban aliados a los franceses.
Nadie pensaba en la resistencia hacia el invasor.
La sublevación la llevaría el pueblo el día 2 de mayo de 1808, fue espontánea y comenzó en Madrid cuando los franceses trataban de llevar a los últimos miembros de la familia real fuera de la capital de España.
Hubo tumulto frente a palacio reprimido salvajemente por los franceses.
Los madrileños se enfrentaron en la Puerta del Sol y después en el Parque de Monteleón, resistiendo los militardes Daoiz, Velarde, Ruiz, Goicoechea, que habían optado por el enfretamiento a los invasores.
Las instituciones se mantuvieron al margen ya que la Junta de Gobierno nombra al general francés Murat su presidente el 3 de mayo y respaldó la represión d elos invasores.
El ejército españo presentó una versión de los hechos para agradar a los franceses.
La Iglesia Católcia tampoco estuvo a la altura de las circunstancias y condenó al alzamiento y la Inquisición emitió una condena de la resistencia y algunos obispos como el de Guadix fulminó con la excomunión a los que se enfrentaban a Napoleón.
Pero la hombría del pueblo, la valentía de los militares que se pusieron al lado del pueblo y la represión francesa hizo que se removieran las conciencias.
La Iglesia dio un paso atrás al comprobar los sacrilegios realizados en Medina de Rioseco y Córdoba.
Así quedó claro que con Napoleón venía el anticlericalismo de la Revolución francesa y la desconsideración a todo lo español.
Marcus