¿ Sólo dimiten los del P.P.?
Ayer el patio político español se revolucionó ante la dimisión del presidente de la Generalitat Valenciana, el Sr. Camps.
Los periodistas de la cuota, los artistas del mismo signo, los sociatas irredentos y cuantos quisieron ponerse ante las alcachofas de turno casi tiran cohetes ante la noticia.
Algún preboste sociata casi se sale del traje mientras en el hemiciclo nacional discutían entre ellos si llevaban corbata o no.
El problema no está en esta dimisión de "sastrería" si no en cuándo dimiten todos los políticos Imputados o procesados en tramas de corrupción, nepotismo y gastos innecesarios a cargo de las Visas y, por lo tanto, malgastando el dinero de los contribuyentes.
¿ Cuándo?
Naturalmente que debería comenzar el presidentes del Gobierno, seguir por varios ministros ,y alguno que lo ha sido para tener opción al sillón máximo, porque no han regenerado el sistema y porue lo han utilizado para otros fines sin que hayan desentrañado los por qué de ciertos acontecimientos, a raíz de los cuales han venido todos los males de esta nación, además de haberse encamado con los independentistas.
Eso esperamos las gentes de buien antes de tomar decisiones sobre la trayectoria política a la que debemos optar de inmediato.
Si la trama Gürtel es grave , ¿qué sucede con las tramas de Andalucía, Extremadura, Castilla la Mancha y un etc, largo en la que han desaparecido millones de euros?
¿ Restituirán el dinero los que se lo han llevado a manos llenas?
¿ Dejarán los puestos suculentos los amiguetes y familiares de los que han sido colocados con displicencia por estos "señores perdedores de la guerra civil española"?.
¡ Qué vergüenza para España que se había dado un democracia de entendimiento y diálogo , dejando las diferencias para que los historiadores las analizaran bajo la lupa de la investigación y no del sectarismo, el subsidio y la vendetta.
Estos amos del cotarro político , si por ellos fuera, desempolvarían la guillotina y la Place Vendôme con tal de seguir repartiendo puestecitos, manipulando y llevándose crudo el dinero de las contratas con las mordidas correspondientes.
Todo un manual quizás copiado ampliamen te de la mafia italiana.
Y si no tómense la molestia de leer algo sobre el estado calamitoso del país que fue la cuna de la democracia, pero también de la demagogia, con el fin de formarse una idea hasta qué punto la estulticia y las ansias del vil metal prostituien al ser humano al servicio del poder financiero demoledor.
21-julio-2011
Criticus