Socialistas en acción
Los palmeros socialistas ya han dado con la solución a sus males y a las primarias del socialismo madrileño.
Tardaban en salir a la palestra ,y ya lo han hecho los muñidores que juegan al bueno y al malo, los que han urdido todo el tejemaneje de la política madrileña para darle a Esperanza hasta en el carnet de identidad.
Con verdadero descaro, los oficialistas socialistas que impularon la candidatura de la ministra de sanidad que recomendó que nos vacunáramos todos y ha tenido que devolver vacunas, han dicho, ante la debacle que nadie ha perdido y menos el líder monclovita que lo quiewren preservar del secontento que está generando en España y en su propio partido.
El vencedor de estas primarias , que hizo frente a los deseos del gurú y oráculo legionenseis que vaticinó el triunfo de la ministra, se ha apresurado a manifestar que nadie está contra el líder.
Hace tiempo pronosticamos que el que abusa delpoder y del madato que le da el pueblo tiene su pago a la larga, ya que la democracia es lo que tiene en el fondo: se cobra con paciencia la pieza del que abusa de ella.
Lo malo del asunto es que las piezas que se cobre sean además las de la convivencia y del bienestar del pueblo español ante tanto disparate que se está permitiendo realizar.
Los políticos han perdido la credibilidad y les importa un bledo seguir por esta senda que lleva al suicidio colectivo y al desprestigio de toda una nación.
El pueblo sigue por una senda equivocada y perniciosa pendiente del resultado de unas urnas próximas en autonomías y ayuntamientos que apuntan a una derrota histórica de estos socialistas en horas bajas, donde la abstención sea el votante victorioso, propiciada por una siesta nacional sumergida en una educación de baja calidad sin precedentes y aderezada por unos programas televisivos que tienen como norte el provocar la alienación total del ser humano.
Ciertamente que no somos pesimistas y tratamos de reflejar lo que sentimos como ciudadanos.
La suerte está echada, "alea jacta est", dijo Julio César que sabía mucho de traiciones, cíadas, ambiciones y guerras.
Cuando se abusa del poder lo que viene a continuación no tiene que sorprender, sobre todo a aquellos que tanto airean el llamado "síndrome de la Moncloa".
5-octubre-2010
Criticus