Sindicatos
Los sindicatos españoles se han quedado en la recta foinal europea en la última fila.
Toda organización que se precie debe renovarse , nsólo los partidos pol´ticos. En su día Felipe González renunció al secretariado del partido hasta que su organización abandonó el marxismo,; después volvió.
Pues eso es lo que deben hacer los sindicatos, mejor dicho, sus cuadros y jefes.
Abandonar la demagogia, dejar de abrazarse con el poder, devolver las subvenciones, suprimir la figura del liberado, hablar claro a la gente, fomentar la afiliación y luchar por el trabajador sin contar cuentos ni historias para no dormir.
Los prebostes deeben abandonar sus pisos de lujo, los coches oficiales y la tarjeta Visa.
Estos día hemos podido leer en mucha publicaciones a que dedican el tiempo de sus reuniones y de sus vacaciones.
Nop nmjos extraña nada que hoy los empleados, trabajadores y demás currantes hayan solicitado permisos oficiales, se hayan puesto enfermos de conveniencia o reales, o se hayan ido de playa o de compras, porque de todo habrá, dejando las manifestaciones para esos liberados que hoy sí trabajan en "piquetes coactivos" que no de información y con sus banderitas y sLoganes poruqe, realmente, los que ven peligrar su puesto de trabajo liberado" son ellos.
Lo que desde luego sí se producirá será un antes y un después de la huelga general del 29 de septiembre de 2010 y quelos modos deben cambiar en las relaciones laborales tanto en los derechos como en la obligaciones.
Si España desea ser competitiva y estar entre las mejores , como dice el augur y oráculo monclovita y sus corífeos de la secta, debe comenzar por el mercado de trabajo y enviar a los sindicatos al lugar que deben ocupar , independientes del poder público y no ser correas de transmisión de él, como ya nos han enseñado los peronistas.
Si así se hace avanzaremos hacia posiciones más interesantes, si no iremos hacia atrás como los cangrejos y por el camino que ya hemos comenzado.
29 de septiembre de 2010
Criticus