¿Seguirá el culebrón político?
El culebrón político se sigue alimentando cada día que pasa sin que el Presidente del Gobierno coja el toro por los cuernos.
La oposición continúa en sus formas arcaicas de protestar como si fuera España un país sumido en el oscurantismo y los pulidos peperos continúan haciendo declaraciones sin sustancia y mirándose al ombligo.
Todavía no han aporendido que los "descamisados" no pueden abandonar la poltrona poruqe es su forma de clientelismo y que ellos han cometido el mismo error.
Se trata de una mipopía controlada por esa partitocracia que nos va a llevar a la ruina política, social y económica y que ha tomado posesión de su particular patio de recreo.
Unos no han sabido sacudirse el pasado y se avergüenza constantemente de él, incluso acuden a tácticas muy raras, y otros que son predicadores de una praxis revolucionaria de la que han hecho su particular oficina de colocación.
Así, poco a poco, han desmembrado España, los poderes se han mezclado, ha surgido la corrupción de forma descarada, el bipartidismo se ha instalado casi, casi decimonónicamente con sus ejércitos de parásitos,las elecciones son casi una pantomima y el Congreso una anodina reunión de gentes que van en listas preparadas por los partidos y de personas que ocupan un asiento para apretar un botón después de la orden del jefe de filas.
Aquí han llegado las directrices de la Transición haciendo de España un territorio cabreado, dividido en reinosde Taifas sin rumbo, suscitando el independentismo y con un Gobierno central tiritando de indecisión y metido en un caparazón, asustado y timorato den las decisiones.
Una situación envenenada que tarerá consecuencias muy graves si no se adoptan las reformas necesarias profundas cuanto antes y se pone patas arriba todo lo podrido, antes de que suceda lo que todos los medios de comunicación y el propio Gobierno teme que es una explosión social como consecuencia del abuso y descaro de las medidas que se han tomado y que han llevado al debilitamiento de la clase media, al paro terrorífico y a la desaparición de una capa de empresas medias y pequeñas, así como al abuso del sector financiero.
Los dos partidos mayoritarios nacionales deberían replantearse ésto y afrontar conjuntamente las necesarias reformas y urgentemente ya que cada minuto que pasa nos conduce a cotas de no retorno.
Por supuesto que el Gobierno debería dar ejemplo de comunicación, información y actuación decidida, además de exigir que las Leyes se cumplan en todo el terriorio español.
7-febrero-2013
Criticus