Porla boca muere el pez
Y un pez grande es que se va al traste total.
Cuando se se induce a los ciudadanos a comportamientos extraños, cuando no se investigan situaciones raras, cuando se logra que antiguos amigos se vuelvan contrincantes, cuando se intima con el enemigo, cuando se dialoga con seres que no aman a la Patria, cuando lo que se hace es deshacer la unidad de la nación, loa única que existe, cuando se gasta el dinero de todos a manos llenas, cuando el Estado se toma como la finca particuar, el resultado es el que tenemos a la vista.
Un panorama desolador y con un futuro débil y poco consistente, con unos políticos que se revuelven dentro de sus miserias sin ver que a su alrededor se derrumba lo que ha costado tantos años conseguir.
A la ciudadanía le invade la tristeza y la desilusión y lo que es peor para el país, el desinterés y la ápatía, mientras que esa entidades pettidarias lo único que les preocupa es la subvención y el voto del día X para mantenerse en el sillóN de los palmeros.
La democracia se está desangrando a pasos agigantados sin que nadie haga lo necesario para esa sangría se detenga.
Los poderes diferentes del Estado se confunden y se estorban en sus decisiones.
Y todo eso por considerar el Estado como el patrimonio particular partidario.
Naturalmente que el que tiene todo se centra en un perdsonaje que accedió al poder de forma un tanto extraña y que desde el principio tuvo varios objetivos prioritarios como cambiar la sociedad, terminar con las creencias religiosas, ser más laicos que ninguno, insultar al contrario y anatematizarlo de forma persistente y hacer de la mentira y la rectificación el método cotidiano.
Como se suele decir ésto es lo que hay y que ha calado en la sociedad que tenemos . Lo malo es que los integrantes de esta sociedad se despiertan de la siesta de forma poco ortodoxa, como suele ser cuando alguien vuelve a la consciencia después de un sueño soporífero y un tanto inquieto.
21-febrero-2011
Criticus