Los poderosos huelen a podrido
El caso del director del Fondo Monetario Internacional está dando mucho que hablar y comentar en todos los medios de comunicación.
Los poderosos se creen con bula para realizar las tropelías que cometen sin justificarse ante nadie porque se creen semidioses.
Tanto si este sujeto es culpable como si es inocente, cuestión que se ve empañada por la trayectoria y curriculum que le adornan, se obtienen algunas enseñanzas del caso.
En primer lugar la izquierda, a la que pertenece el sujeto, reacciona suavemente y con sordina. Ya veríamos si el sujeto fuera de la derecha.
Después podemos felicitarnos por la efectividad dela justicia norteamericana que no se rinde y se muestra genuflexa ante el poder y le premia con la cama del calabozo después de la tarjeta Visa oro y de las habitaciones de los hoteles de lujo a cuenta del dinero que esquilman a los ciudadanmos.
Este adalid de la izquierda europea demuestra que la izquierda del socialismo actual tiene una doble moral y que pone una mano en la demagogia y otra en la cartera.
Una vergüenza que denota el marasmo ético en que se encuentra la humanidad .
17-mayi-2011
Criticus