La Pepa
Los sectores liberales de España, en plena guerra de la Independencia, con el pueblo levantado contra el invasor francés, se reúnen en Cádiz las Cortes para promulgar una Constitución que después no sirvió para nada.
Hay que dejar claro que contra el fráncés se sublevó el pueblo liso y llano y no como se cuenta en las líneas escritas por el sector oficialisa con el fin de paliar el gran fiasco de las clases más altas y sobre todo de la traición del Borbón.
Después se fueron añadiendo personajes que, al olor del poder posible, como siempre, se fueron arrimando de forma subrecticia a la lucha.
La familia Borbón de aquella época mostró en todas sus dimensiones la catadura moral de la que estaba adornada.
Fernando VII traicionó todas las expectativas y todo quedó en el ¡ Viva la Pepa! tradicional que, por cierto, después se extendió a la vida nacional de forma rutinaria, siendo la exclamación preferente de un pueblo español que , a veces, tiene proyectos estupendos, otras se sumerge en veleidades de personajes con ideas faraónicas, y las más de las veces, se deja dominar por individuos que se creen dotados de un carisma especial para engañar a los ciudadanos , lucrarse descaradamente con los dineros de todos y pasarse las Leyes por el forro de los caprichos.
Así ha sido siempre y seguirá siendo mientras los españoles no afronten dos cuestiones muy importantes: respetar las Leyes que son estupendas en su elaboración pero no así en su ejecución y dotarse de una base educativa sólida, eficaz y duradera al margen de los bajos instintos de la política.
Esperemos que alguna generación cumpla con estos objetivos esenciales además de la obsesión económica que en estos momentos tienen prioridad porque de lo contrario seremos dentro de poco una colonia de alguien, si no lo somos ya.
19-marzo-2012
Criticus