La jubilación
La jubilación fue un invento romano. Roma se expandió merced a su fuerza castrense, su forma de organizar la milicia, con movilidad, disciplina y orden.
Hay que darse cuenta que los ejércitos romanos podía recorrer hasta 50 kilómetros al día.
Los soldados eran ciudadanos voluntarios y los adiestraban después de pasar unas pruebas muy duras y debían permanecer en activo veinte años.
Al término de este tiempo se jubilaban y recibían un modesto capital y un trozo de tierra.
Algunos volvían a su tierra de origen pero muchos decidieron permanecer en los terriotrios conquistados.
Marius
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