La dimisión de Esperanza

Publicado en por Alva

Aunque ha sido un bombazo informativo a nosotros no nos ha sorprendido dadas las circunstancias que caracterizan a la política española de los últimos tiempos.

 

La señora Esperanza Aguirre es un personaje de la política que se ha hecho a sí misma, poco a poco, a base de errores y después de unos aciertos sólidos que todo el mundo que no es mezquino reconoce.

 

Ahora dimite usando su derecho personal a abandonar la política porque tiene una personalidad que no le permite continuar en el cargo aguantando las consecuencias de las incongruencias de una línea política, errática, muda y contradictoria después de que los españoles en su gran mayoría le hubiesen dado el mandato al Partido Popular.

 

Esto lo afirmamos desde la hipótesis, casi, casi con certeza, de que esta señora consecuente con sus ideas  está hasta las mismísimas narices de aguantar mudos, zancadillas, ambiciones, falta de criterios, conversaciones con el enemigo, traiciones y comprobar que en la cúpula, es decir, en el puente de mando, miran para otro lado o ni se escuchan las opiniones sensatas de los que dicen que este barco comenzó a la deriva con Zapatiusky y sigue navegando entre arrecifes como murallas con Rajosky.

 

El caso Bolinaga, Eurovegas, los encontronazos con el ambicioso ex-alcalde madrileño, el congreso de Valencia, las sugerencias de la reforma de las administraciones y del Estado, el reciente bombazo de la independencia catalana y un etc. largo , nos hace pensar que las discrepancias de esta liberal de pro no ha aguantado más, sobre todo al leer el comunicado del máximo dirigente del partido de Génova, agradeciéndole los servicios prestados.

 

Esperanza Aguirre era la más clara alternativa para la consolidación del Partido Popular ya que mantenía sus convicciones sin importarle los improperios de esa izquierda ultramontana que padecemos en España.

 

El habitante de Génova se quita una contrincante importante pero no se da cuenta de la escisión que provoca en el partido y de que el que a hierro mata a hierro muere.

 

 Los próximos días, sobre todo el día 20 en que se ven las caras Rajoy y Mas tendremos la solución, porque es muy probable que algo de lo que se ha cocido hoy en los despachos peperos puede ser la causa que ha provocado el terremoto.

 

 Pobre España con estos dirigentes de tan poco fuste que sólo se ocupan de que su sillón esté firme durante bastante tiempo para así tener acceso a las jubilaciones de oro, mientras el pueblo es exprimido hasta  límites insospechados.

 

17-septiembre-2009

Criticus

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Etiquetado en Sociopolítica

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