Insultos de taberna
Ya se sabe que cuando no existen argumentos sólidos para detener una crisis de caballo se acude en política a mantener todo el tiempo que haga falta cualquier deliz del contrario mientras que los autores de la negación de la crisis se miran al ombligo como si no fuera con ellos.
Triste papel el de estos socialistas que se escandalizan cuando un "educado pepero" les llama alguna "cosita" fuera de lugar , y sobre todo si va a dirigido a una mujer.
Las descalificaciones de algunos socialistas, que más bien parece que procedan de bucaneros, son de antología: "mariposón", "se les ve el plumero", " tonto de los cojones",, y un etcétera largo, muy largo. Ellos sonríen y no piden excusas.
El pepero modoso y educado, sí las pide. El señor que no les deja ganar Nunca en Valladolid, de ahí su rabia y montaje, se ha disculpado y , sin embargo, hasta le ha negado el saludo toda una ministra de cultura que se gana el sueldo con los impuestos de todos nosotros.
Estos demócratas de pacotilla y "antitodo", que prohiben hasta respirar, se les están agotando los motivos para prohibir, asÍ que cualquier día prohibirán hasta pensar poruqe en la logia habrán deducido que es peligroso ese ejercicio tan antiguo y saludable.
El decreto es su pasión y deporte preferido, la comunicación torticera su embelecop y por su supuesto el engaño de las masas su vocación.
Eso sí, todo lo hacen por su amor al pueblo, la igualdad y el desarrollo sostenible.
Lo peligroso está cuando todo el escenario se derrumkba poruqe es demasiado el peso de los millones de personas paradas, fruto de su errónea política económica y de sus copiosas mentiras.
Menos insultos de taberna, más amor al trabajo, menos cortinas de humo y más hechos concretos para sacar adelante un proyecto adecuado y de acuerdo con la situación que padecemos. Más democracia y más reformas de la sociedad española que ya las pide a gritos.
6-noviembre-2010
Criticus