Insólita oposición
Asistimos al espectáculo de un partido reunido en Sevilla para resolver el problema del liderazgo después d ela debacle de las últimas elecciones.
Los aspirantes son dos personas que se disputan el sillón y que siguen erre que erre en sus errores que han originado la situación calamitosa de España.
Los dos son responsables en el gobierno zapaterista y quieren seguir administrando la ruina en lugar de retirarse a los salones de invierno dando gracias de que la justicia no les pida cuentas de la hecatombe.
Así que ahí los tenemos en un congreso para asegurar el sillón y seguir erosionando el queso.
Uno tiene méritos de sobra al haber demosytrado su maquiavelismo y la destrucción de todo lo que puede paracerse a algo constructivo y de valores humanos:
La otra siempre alineada al lado de los independentistas de su partido, asistiendo a manifestaciones de apoyo a actores de dudosa catadura y ahora reconvertida al andalucismo.
Mientras tanto los socialistas de pro se preguntan por qué en este Congreso no se debaten las ideas que lleven a disponer de un partido socialista moderno y no anclado en el siglo XIX con un discurso de revancha y siempre tratando de anular al adversario político con rencillas personales y no con debates de pensamiento.
Pero este país es así y mientras que no se haga una auténtica revolución pacífica y cultural que cambie los comportamientos individuales no lo graremos estar a la altura de las circuntancias casi nunca.
3-febrero-2012
Criticus