Huelga educativa
Como era de esperar los grupos de agitación tradicionales del PSOE sectario han demostrado que desean seguir recibiendo las subvneciones beneficiosas para mantener esas red de palmeros que le son necesarios.
Se mueven y paran sus actividades poruqe les imponen dos horas más de trabajo semanales, no renuevan el contrato a interinos y gritan contra el partido popular que ha hecho de Madrid la enseña de la calidad de la enseñanza a pesar de la LOGSE.
La calidad y la excelencia, el sectarismo, la inflación de materias que sobran en el curriculum, la manipulación de la enseñanza, la colocación de asesores y el uso de la enseñanza como método de adoctrinamiento para cambiar una sociedad dormida no le preocupan a un profesorado que ha visto como este gobierno sociata le ha rebajado el sueldo y en las comunidades donde el socialismo campa por sus respetos desde hace años, como en Andalucía, trabajan más horas y ni se mueven.
¡Vivir para ver!.
¡Qué forma de hacer política! Produce vergüenza ajena que este gobierno permanezca iompasible ante tanto dislate, con un presidente fuera de juego y conytemplandop el paso de las snubles, un candidato manejando el leguaje de las manos, mareando la perdiz y donde dije digo Diego, un ministro de educación que lñe echa la culpa a todo lo que se menea menos a él que no ha conseguido una reforma de la Ley de Educación, poruqe en realidad había que derogarla definitivamente y consensuar uan nueva ley realizada por el profesorado y relegando alos políticos al desván o al sótano.
Cuanta irresponsabilidad y cuanta metodología de la mentira en una sociedad más preocupada por las barbaridades que se exponen en las cadenas de televisión y la alienación de los problemas del fútbol mientras el sustento diario no llega a muchos hogares españoles y le roban a l pueblo el futuro. Recomendaríamos entretanto a los dirigentes populares que se indormaran antes de la dinámica educativa y que no hicieran declaraciones que incendiaran innecesariamente más el panorama.
A veces, el desconocimiento educativo invade todo el sertor político produciendo vergúenza ajena.
Este colectivo está hasta las narices de oír como le alaban su trabajo y su dignidad que está por los suelos, mientras los políticos, una vez terminado el acto de turno, se zambullen en sus prebendas y ellos continuan con su escaso prestigio y las reivindicaciones de siempre que hoy se centran especialmente en la calidad y en su carrera administrativa y docente.
Las camisetas,los sindicalistas y los padres deben de quedarse en casita.
La manipulación d ela izquierda también.
21-09-2011
Criticus