Estudiantes radicalizados
Los padres radicales han decretado tres días de huelga. En ningún país del mundo este hecho se produce.
España es diferente en todo.
La CEAPA , la confederación de padre de alumnos de izquierdas, siempre se ha caracterizado por dos característica, una ,querer sustituir al profesorado y en algunos centros educativos, demasiados, lo ha conseguido, debido a la dinámica del profesorado inclinado a dejarse ningunear y por su propia conveniencia, y la otra porque es una correa de transmisión de los partidos marxistas que cuando no tienen el poder se dedican a desestabilizar por los medios que sean, algunos inconfesables, la convivencia política, sobre todo si el que ocupa el poder es la derecha.
Los alumnos, algunos desde luego más parecen sacados de cromos decimonónicos que de la actualidad, son voceros de una izquierda caduca y reaccionaria que siempre atacan con los panfletos de "fascistas", " franquistas" a las autoridades educativas, cuando se tendrían que ver su propio ombligo y dedicarse a reivindicar calidad de enseñanza, constancia, estudio y cultura que es lo que les hace falta y desechar los conceptos imbuidos por una signatura zapaterista que los ha llevado al fracaso escolar, el paro, el abandono de las aulas,la vagancia, la ignorancia y ocupar un puesto de vergüenza en los informes PISA sobre educación.
Estos alevines de la bronca se dedican a asaltar colegios, arrancar crucifijos, querer quemas frailes, Igniorar la historia, agitar los pañuelos palestinos que llevan enrrolados al cuello, insultar con facilidad y dejar el estudio a un lado exigiendo becas y más becas como sus mayores esigen subvenciones para no pegar ni palo al agua como hasta la fecha.
Eso sí es fascismo y no el ministro Wert que quiere realizar la reforma que ningún gobierno se ha atrevido a realizar, meter a España dentro del ranking de los países avanzados, hacer un Bachillerato de calidad y una Formación Profesional conveniente para todos y transformar la Universidad en un vivero de gentes competente y no de enchufados y politizados que empujan para adquirir un puesto acomodaticio y de pesebre vitalicio.
Bravo por el ministro Wert que se ha atrevido a llamar a las cosas por su nombre y que desea que España de el paso de gigante que muchos deseamos que se hubiera dado hace ya mucho tiempo.
18-octubre-2012
Criticus