El escándalo de los desahucios
España es un país que pierde ocasiones de oro para modernizarse definitivamente en usos y costumbres.
Las causas son varias pero siempre conducen a los mismos comportamientos.
Existe una clase dominante que no sabe ejercer el poder nada más que de forma circunstancial, durante una época y obteniendo verdadero lucro cuando ocupa la poltrona.
La actualidad está llena de casos verdaderamente oprobiosos.
El más sangrante es el que afecta a mucha gente que ha comprado pisos y otros bienes y que ahora, merced a la falta de trabajo, no pueden hacer frente a los pagos de sus deudas y se ven apremiados por los juzgados para devolver el dinero y como ésto no es posible, los deudores y sus avalistas, a veces, dan con sus huesos en la calle, ofreciendo un espectáculo lamentable de país tercermundista, agravado todo porque hay muchos emigrantes atrapados en una pinza cruel que no les deja, o mejor permite , regresar a sus países.
Lo más grave del caso es que los bancos, los grandes dominadores del sistema, han obrado de una forma un tanto descarada , cruel y sin entrañas.
Primero han dado dinero a mansalva para pisos, coche, viajes y un etc. largo para el consumo sin una información adecuada y veraz, y han hecho que la población se echara un dogal al cuello en un suicidio económico colectivo.
Además estos señores han colocado las cédulas hipotecarias a terceros, cuartos y no sé que más , inflando una burbuja económica de difícil solución.
Así que la burbuja del ladrillo, la hipotecaria y la social está estallando ya con malos modos y com hechos muy feos y antihumanitarios; con suicidos incluídos, que exige una actuación de la Justicia para que estos señores que han inducido al gasto sin frenio y , a veces, al engaño de la letra pequeña, sean ,debidamente juzgados por inducir a todos a unos gastos astronómicos insostenibles.
La cara del asunto es muy fea y lo más denigrante es que el gobierno actual y la oposición ahora se reúnen para colocar varios parches que estallarán más adelante sin ninguna duda.
Así es este país de remiendos.
13-noviembre-2012
Criticus