El sacrificio español
Comenzaremos diciendo que los cuchillos postelectorales , afilados ya en la campaña, están saliendo a relucir.
El portavoz rubalcabiano de la prensa del movimiento ya le ha lanzado a Rajoy el vebalo envenenado de que tiene que descubrir sus cartas.
Y no es presidente todavía. Imagínense que será después de la toma de posesión el acoso de estos que han desmangado el Estado y la Administración más el jaleo de los hooligans de los comunistas que se encuentran siempre cómodos en el movimiento callejero.
Todos sabemos que los peperos tienen que recomponer el estropicio, llenar la caja de dinero, erecobrar el prestigio nacional , interno y externo, poner a estudiar a los estudiantes, respetar las leyes, hacer ver a los extranjeros residentes que si no están a gusto que se vayan y que si se quedan deben conocer la Constitución y seguir las costumbres del país, respetar los credos religiosos y las ideologías y reformar prácticamente el Estado y sobre todo las Autonomías, además de meter el bisturí en el terreno político adelgazando la fuente del choriceo nacional y diciendo a todos que el prestigio se encuentra en la educación, la investigación y la productividad y no en el acceso de los peor dotados a la política.
Los votantes que le han dado la mayopría absoluta , muy holgada , se lo han dicho a Rajoy y a los peperos.
En este momento Rajoy está siendo observado con lupa por los suyos; por los del colmillo retorcido que tiene enfrente y por los mandameses europeos y los caciques que manejan los mercados.
El foco lo tiene puesto y él ha demostrado que no se arredra y tiene pulso de buen tirador. Desde luego que si toma meidas de ajuste trodos le apoyarán si comienza por el ejemplo de la cúpula y de colocar el bisturí donde más duele a todos los chupópteros de la Administración y de los "aristócratas" del choriceo.
Lo tiene complicado pero no imposible porque de ahí se puede deducir un período en que España repunte y se coloque a la cabeza de las naciones que laboran y producen.
Los escollos los hemos señalado muchas veces y los cánticos de sirena los tiene ya a su alrededor: catalanes. vascos y aduladores.
Además está el problema independentista.
Aunque parezca nimio deseamos que cuando Rajoy salga al País Vasco y a Cataluña , exija que en todas las entidades oficiales ,y dentro de los salones donde celebran encuentros con las autoridades autonómicas , se desplieguen los signos de la nación española.
También lo esperamos de la Jefatura del Estado cuando realice los mismos actos , porque de lo contrario pensaremos que los que deben dar el máximo ejemplo se adornan con florituras .
También estimamos que cualquier manifestación en contra de España debería ser sancionada con la suspensión de la autonomía, sobre todo cuando se amenaza con el incumoplimiento de los deberes fiscales y polïticos.
A los políticos paletos y provincianos no les debe salir gratis el insulto, la descalificación y la chulería.
Hasta la fecha ésto que apuntamos no ha sido así.
Estaremos muy pendientes de los pactos con los de CiU porque ya sabemos que éstos no pierden puntada y siempre están dándose golpes de pecho en la cartera y ya hemos visto de qué le sirve al PP tanta contemplación y poca decisión en su discurso político en tierras catalanas, lo mismo que en Vascongadas.
23-noviembre-2011
Criticus