El quilombo catalán

Publicado en por Alva

El pasado fin de semana salieron a las calles barcelonesas los que quieren vivir del presupuesto, más los que desean mantener la vara de manco , los que desean recuperarla a todo trance, los catalanistas que sienten la región y los que viven del subsidio y bastantes ingenuos que no se enteran de que no es Madrid quién se lleva crudo el dinero si no los malos administradores y políticos que tiene Cataluña desde tiempos inmemoriales.

 

El gran Montilla, ese prócer muy catalán nacido en ese país "independiente" llamado Andalucía, se sublevó contra su PSOE y salió a la calle para gritar que "somos una nación" y "nosotros decidimos".

 

Los enanos políticos que nos gobiernan han originado todo este follón regionalista, autonomista que lleva a España a la ruina.

 

La inmersióN lingüística que sufre Cataluña es algo que no se había conocido.

 

Ciertamente que el ciudadano catalán normal, al pie de calle, dominador de los dos idiomas, da un ejemplo de verdadera educación y se muestra complaciente, educado y amante de su tierra, suin abjurar de sus principios cívicos y además se encuentra unido al resto de España.

 

Reconforta comprobar el bosque de banderas nacionales de España que proliferan en los balcones de Barcelona y sus alrededores con motivo del capeonato mundial de fútbol.

 

Y esto que, puede parecer un punto de patrioterismos, ha sido definitivo para algunas personas que desedaban estallar en su amor por España.

 

El PSC se equivoca y va derecho al fracaso. El PSOE se equivocó , se equivoca y seguirá introduciendo al país en una boca del lobo que tiene indicios fatales.

 

Por éso sería interesante que pasaran mucho tiempo en la oposición y en el ostracismo.

 

Cataluña no es el País Vasco desde luego y lo que se geste en esta región tiene mucha importancia.

 

Desde luego que los políticos actuales no tienen la altura institucional que la ocasión requiere, por éso la encrucijada en la que estamos los españoles es difícil y llena de incertidumbre.

 

Siempre es triste que un pueblo no reconozca los errores, los estudie y genere reformas en sus cotidiano vivir.

 

Esto es lo que debería ser en la actualidad y de una vez por todas dejar atrás rencillas, sepulturas, guerras, discursos demagógicos y corrupciones sin cuento.

 

Tenemos que ser gobernados por personas competentes que resuelvan ciertas cuestiones atávicas que siempre dan vueltas a la noria para no arreglar nada.

 

Veremos que sale de todo este asunto poco halagüeño que nos aguarda especialmente después del verano.

 

14-julio-2010

Criticus

 

 

 

 

 

 

 

 

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Etiquetado en Sociopolítica

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