Derechas e izquierdas

Publicado en por Alva

España es un país atípico donde se dan los mejores avances políticos y jurídicos y también los peores dislates que han conducido siempre hacia enfrentamientos sonados.

 

Las manifestaciones de las tendencias políticas siguen el criterio universal pero , a veces, demasiadas, parece que la ósmosis se establece en el cuadrilátero de la contienda y los trasvases entre formaciones llegan hasta extremos de esperpento.

 

La derecha política española sigue las pautas de la más rancia tendencia conservadora y cuando accede al poder cree que todo el monte es orégano, se encastilla y obra como si fueran ilustrados.

 

 La derecha política actual añade a todo ésto el gran complejo de haber ganado una guerra civil de ideologías y conceder al contrincante, de desea ganar en el terreno actual político , lo que no consiguió por otros procedimientos.

 

Esta derecha no acaba de enterarse que las coordenadas han cambiado y que el dinero es importante para ser administrado en beneficio del ciudadano y no copiar las malas artes de ciertos sujetos de la izquierda.

 

La derecha ha copiado ciertas metodologías espúreas y le llueven las consecuencias que se ha ganado a pulso.

 

Además la derecha ha ido expulsando de su lado a mentes muy preparadas que cansadas por tanto desatino y conducta desviada abrevan en lugares más seguros y tranquilos.

 

 Esta derecha no es la que realmente necesita nuestra nación ya que precisamos de pesonas con ideas claras, técnicas y deprogreso con el fin de guiar al país entero hacia un futuro más seguro y prometedor, desechando la corrupción e inadiendo cada hogar de modernidad y cultura para que la democracia sea real y de todos, no de los más privilegiados y de los que se aprovechan de forma descarada de la debilidad y de la especulación de los mercados.

 

Una derecha en suma que no frecuente sólo los salones de la moda y del glamour, del papel couché y de Chanel nº 5, si no de la realidad española que en estos momentos está sufriendo uno de sus peores momentos histórivos.

 

Y ahora vamos con la izquierda española.

 

Se trata de una actitud política  que dispone de una malgama de ideologías y que aglutina un arco extenso  , a veces, controvertido, con trasvases insólitos desde la izquierda radical a posiciones más conservadores , hasta que llegan a la parte más suave del arco, instalánjdose en una socialdemocracia que nunca ha sabido recoger las posiciones europeístas,,  y las más de las veces hace gala de su radicalidad,, además de no saber perder el poder y acudir a métodos extraños para recuperarlo.

 

 Una izquierda que no ha digerido en su globalidad haber perdido una guerra que no sólo fue ideológica y que dejó que fuerzas extrañas a los destinos de España entraran en le litigio con el fin de lograr fines totalitarios.

 

 Como las metas para ocupar el sillón monclovita se alejaban cada vez más de su horizonte,se revistió de democracia , efectuó cambios pero se dejó invadir por el afán de lujo y riqueza e introdujo la corrupción en sus filas.

 

En aras de esos principios reivindicativos no sólo enfrentó otra vez a las dos Españas, sino que dejó sin aire económico a todo un país porque priorizó el gasto por encima de la creación de riqueza y productividad, además de instaurar la subvención, el nepotismo y el clientelismo como catecismo de su forma de actuar.

 

Una izquierda que tiene como fin la toma del poder a cualquier precio, enmascarnado sus actuaciones con un barniz democrático y que basa sus principios en una igualdad falsa y basada en un sistema educativo obsoleto y de oca calidad pero que le da unos resultados positivos en las urnas pues de éso es de lo que se trata , antes que el bien del país y su unidad.

 

Esa izquierda que lo mismo está a favor de legalizar cualquier elemento extraño al sistema, que lo  anatemiza con radicalidad y sin límites,  o  desenterrar el pasado con tal de obtener beneficios,  aunque sean pírricos y que tiene en sus filas elementos poco edificantes .

 

Pero eso es lo que hay , como se dice ahora , y con ésto debemos contar pero no acostumbrarnos ni conformarnos.

 

Los ciudadanos españoles deben afrontar la tarea en dos direcciones:

 

1.- Tener más conciencia de su Historia y de que hay que asociarse para defender los derechos y ejercer los deberes ante el Estado

 

2.- Relevar a estos políticos que ya tienen la vitola de la caducidad y recobrar los valores patrios y el servicio a la nación en el ejercicio de un voto responsable y no pancista y acomodaticio, relegando en muchos casos la ideología y eligiendo la eficacia.

 

19-julio-2012

Criticus

 

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Etiquetado en Sociopolítica

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