Crónica de un debate
El día 7 de julio, jueves, a las 20 h. se celebró un debate en el Espai Santa Anna, ( Camí del Mig-Premiá de Dalt), lugar cedido por el Ayuntamiento de Premiá de Dalt y que tenía como motivo el siguiente: Junts o separatas?, el presente i el futur de Catalunya a debate! Juntos o separados!, ¡el presente y el futuro de Cataluña a debate!
Estuvieron invitados al debate el ex presidente de la Generalitat de Cataluña, el Muy Honorable President Jordi Puyol y el Sr. Justo Molinero.
Organizado por la Plataforma Premia de Dalt decideix.
El lleno estuvo asegurado y la expectación también. El resultado del encuentro no respondió a lo que se esperaba que era una definición rotunda por parte de los nacionalistas y por supuesto de los que deberían haber sostenido la postura contraria.
El Sr. Justo Molinero, ya conocido por todos, desarrolló su show particular centrando sus manifestaciones y argumentos en el buen entendimiento con el "muy honorable" y en el ruego de hallar la solución para tanta falta de trabajo .Se declaró catalán, hablaba español y catalán, y manifestó que se debería fundar la marca "Cat" que se llvaría hasta en los cinturones, se descalzó, mostró uno de sus zapatos de marca, y dijo que debería llevar "cat" y así hasta desgranar una serie de argumentos propios de un festival de bisagreo edulcorante en el que todo eran amigos, hasta el señor Mas.
El Sr. Puyol mostró todos sus argumentos a los que nos tiene acostumbrados y desarrolló una táctica basada en la historia pasada, en la crítica soterrada y en salir del paso ante preguntas y situaciones comprometidas como sólamente sabe hacer él, demostrando que tiene cintura de político ante personas que no ven más allá de la línea del horizonte.
El asombro mayor estuvo en un moderador que se deshacía en atenciones hacia el Honorable, ratificaba todo y se mostraba muy de acuerdo con la inclusión de los andaluces en este proyecto de Independentismo y nuestro asombro aumentó cuando el muy honorable le descubre que es de Jaén y el Sr. Molinero de un pueblo de Córdoba.
El turno de preguntas tuvo el mismo tono sin centrar el problema y dejando un sabor de desánimo y de estar preocupados más por el concierto económico que por otros detalles importantes.
Por cierto que la pancarta que presidía el evento tenía el emblema de Premiá de Dalt decideix a un lado la bandera de Europa y en el otro la bandera catalana.
En el salón sólo estaba la bandera catalana.
Esto como datos anecdóticos para demostrar que el gobierno central, ese que dicen que es de España, no hace cumplir las leyes.
Comprobamos en qué grado de descomposición se encuentra el estado español y del desencanto de una democracia que ha llegado a sentar a los menos aptos en las altas esferas de la política española, logrando desempolvar el pasado para el enfrentamiento y dividiendo España en trocitos , enviando al cuerno todo lo que se logró a lo largo de su Historia.
8-julio-2011
Criticus