Un país sin rumbo

Publicado en por Alva

Había una vez un padre de familia y su esposa que tenían algunos hijos y que viviían acomodados ya que habían recibido una buena herencia de sus antepasados.

 

La verdad es que este señor  lo que estaba haciendo ahora era invertir mal, vender propiedades , rentabilizar peor las empresas que poseía, derrochar a manos llenas en fiestas, préstamos y francachelas el dinero y acostumbrar a sus hijos a una vida fácil y cómoda sin que en ningún momento tuvieran una idea del patrimonio y del cariño hacia esa propiedad.

 

En época de bonanza todo marchaba estupendamente pero sucedió que las cosas se torcieron y que el famoso padre de familia ocultaba las pérdidas, las malas inversiones y resultados de las empresas , así como los números rojos en que se había metido con los acreedores que como lobos estaban al acecho y encima expliotaron su estulticia y vanidad para que se creyera que iba a ser el rey del mambo y tener un lugar privilegiado en el mundo social en el que se trataba de encumbrar.

 

 

De esta suerte, hubo en un momento en su vida en que los grifos y sustentos que le hacían aparecer como una estrella rutilante dejaron de funcionar y no tuvo más remedio que reconocer que el imperio económico se le había sderrumbado y que todo se le iba al garete como el agua de la fuente entre sus dedos.

 

La ruina personal fue evidente y la hipoteca de las vidas de sus hijos .cobró una realidad que se extendió por varias generaciones.

 

Si Vds. leen lo que sucede en el mundo y concretamente en un pedazo de tierra que ya no se sabe qué es y que se sitúa en el rincón SO. de Europa, podrán comprender que la situación de esos ciudadanos que van a la deriva con un jefe de navío inexperto, sin luces y acomodado en la fantasía, es muy grave, por no decir patética, porque esos viajeros baten palmas ante la risueña imagen de su jefe que les anuncia contínuamente hechos que no son, victorias que no existen y anhelos que no se cumplen.

 

¿ Verdad que sabe todo el mundo qué país es?

 

Pues que se apliquen los ciudadanos de "ese país de la maravilla" porque el destino es muy problemático y se corre el riesgo de perderse en esa aguas procelosas del engaño y la demagogía, ya que el navegante va sin carta, astrolabio, ni rumbo.

 

25-mayo-2005

Criticus

 

 

Etiquetado en Sociopolítica

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