Se prohibió a sí mismo ( Relato breve)

Publicado en por Alva

Había un pueblo que un día de migraña colectiva eligió como dirigente a un individuo que prometió, prometió, sonrió , sonrió, y ocupó el sillón que tanto ansió, después de haber pasado las pruebas por los pelos.

 

El pueblo estaba consternado por una serie de hechos que atribuía a los que mandaban  y no vio que les colaba por la gatera algo que le iba a traer consecuencias lamentables.

 

Recogió una herencia notable, las cajas del ahorro llenas, las estructuras modernas, en fin, un pueblo que se transformó ante los demás pueblos como un ejemplo a seguir.

 

Sucedió que en esta época de bonanza , este pueblo sufrido, se entregó al hedonmismo, gastar en placeres, vicios, ocio, y descuidó cuestiones fundamentales como por ejemplo la cultura, la educación y el respeto ciudadano.

 

El sujeto del sillón inició su andadura demostrando su poca preparación y desconocimiento pero repartiendo el ahorro de las cajas de la hacienda pública con un único objetivo: mantenerse en el  poder.

 

Para ello puso en marcha algo diabólico como mentir, mentir y mentir, y decir cosas hoy que desdecía al día siguiente.

 

Repartió dádivas a los amiguetes, correligionarios y cuantas minorías estaba dispuestas a ofrecer su ayudar en sus oscucos propósitos de darle la vuelta a la sociedad que había conocido en su infancia.

 

Quiso vengarse de hechos que habían sucedido hacía muchos años y resucitó viejas historias con el fin de tomar represalias.

 

Cambió las costumbres a golpe de decreto en contra de una mayoría importante.

 

Luchó contra las creencias religiosas de una gran parte de la población.

 

Prohibió, prohibió y prohibió actitudes, costumbres y tradiciones.

 

Dialogó con los enemigos del país y los facinerosos circulaban libremente con más derechos que el ciudadano contribuyente y que obervaba las leyes.

 

El subsidio era lo más importante hasta que se vaciaron las arcas.

 

Lo más importante era "san voto".

 

Estimuló el espíritu independentista y rompió la unidad del país.

 

La sonrisa se le fue congelando poco a poco, la familia se le fue cuarteando paulatinamenmte, los colaboradores fueron huyendo de forma silenciosa, las gentes parecía que se daban cuenta del desastre y el país se fue poco a poco a la ruina. Y él se prohibió a sí mismo

 

¿ Saben cómo terminó este asunto?

 

Lo dejaremos para próximas entregas, aunque cada uno puede hacer sus deducciones y , por supuesto, la conclusión  es sencilla y está a la vuelta de la esquina porque esta especie de cuento se está desarrollando en la actualidad en un país, quizás en varios a la vez, en el que la esquizofrenía se extiende a pasos agigantados.

 

4-agosto-2010

Criticus

 

 

 

 

 

 

 

Etiquetado en Sociopolítica

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