Encrucijada humana

Publicado en por Alva

El mundo entero se encuentra ante un laberinto que debe resolver de inmediato poruqe de lo contarrio se verá abocado a lo que nadie quiere.

 

Por un lado existe una parte del globo terrestre que se ha desarrollado, en algunos casos excesivamente, y que ha abusado notablemente de la otra parte con su prepotencia y consumo de materia prima que ha negociado de forma descarada en su beneficio.

 

La consecuencia ha sido evidente. Unos grupos elitistas están ahítos de riqueza y siguen metiendo en sus arcas ingentes cantidades de dinero, y otros, los más claor está, se empobrecen cada vez más y muchos están por debajo del mínimo exigible de bienestar.

 

Los más poderosos desean seguir administrando el cotarro y hablan incluso de hacer pagar a todos el uso de los servicios del Estado, del cual se sirven y zarandean según sus intereses comprando las voluntades de los políticos que acceden al poder democráticamente y que luego se olvidan del pueblo y de los objetivos de sus programas electorales.

 

Hay una parte de ciudadanos que viven de sus profesiones, unos liberales y otros de funcionarios y empleados, que ven como su patromonio se devalúa y sus ingresos merman empobreciéndose paulatinamente.

 

Otra parte, muchos, comprueban, que el trabajo huye de sus cercanías y se instala en lugares de bajo costo, es decir, lo que se llama la deslocalización, que es una nueva forma de abuso capitalista con el fin de obtener beneficios a costa del trabajo de los demás de una forma un tanto mafiosa.

 

A todo ello hay que añadir al cóctel el ingrediente religioso que cada vez está más sobreexcitado por unos y otros. Los radicalismo a flor de piel, la intransigencia como dieta diaria y la violencia como segundo plato envenenado hacen del mundo un barril de pólvora a punto de estallar.

 

Además nadie está seguro de salir de la crisis por una vía adecuada.

 

Ciertamente que los que manejan los hilos del capitalismo seguramente que tendrán la solución que, en cierto modo, es más fácil para ellos ya que todo lo cifran en las ganancias sin límites, soltar el monis para el bienestar social cuando los beneficios son inmensos, no dolerles prendas en suscitar enfrentamientos belicosos para vender su producción de armamento y marear la perdiz con el cambio climático, el entendimiento entre las culturas y religiones y el vaivén de conferencias, debates planetarios y la compra de las voluntades de los líderes que predican la revolución para caer ellos mismo en la sima de la corrupción y dxe los beneficios insondables que dan las materias primas después de haberse hecho con la manija del estado.

 

En fin lo mismo de siempre, cambiar todo para continuar con lo mismo.

 

Lo que no están sopesando es que el cansancio d ela gente es inmenso y que La Tierra se está cansando de tanto disparate.

 

11-septiembre-2010

Criticus

 

 

 

 

 

 

 

Etiquetado en Sociopolítica

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