Catarsis educativa: Los orígenes (I)

Publicado en por Alva

Una revolución educativa es lo que necesita esta sociedad española enferma de muchas cosas pero especialmemnte de afecto, esfuerzo, valores y autoridad.

 

Muchos aducirán que el mundo padece de lo mismo. Pues claro, naturalmente, mas si nosottros nos encontramos preparados para afrontar los retos que nos presentan aquellos que sólo buscan el interés inmediato y la banalidad, saldremos adelante.

 

Actualmente el reto está en conseguir un pacto educativo entre las dos formaciones políticas mayoritarias.

 

Una de ellas, socialista por más señas, es la culpable de todo lo que está ocurriendo actualmente, debido a la implantación de una Ley, la LOGSE, que sólo ha conseguido extender la mediocridad.

 

La otra parte se ha quedado parapetada en el miedo y la conformidad, incluso cuando ha gobernado no ha tenido la valentía de cambiar o consensuar el estropicio de los socialistas.

 

Luego son culpables los dos partidos de todo el follón organizado, aunque, claro está, uno más que otro.

 

La integración, la comprensividad y otros elementos del programa picologista que ha mantenido el área educativa del PSOE se puede propiciar y aprovechar en ciertos momentos pero lo que no es aceptable es implatar su idelogoía a todo el espectro educativo de la nación.

 

Y como los socialistas en estrategia y marrullería hay que reconocer que son los mejores lo han logrado con un alto coste para la población española que no se ha dado cuenta que está consiguiendo situarse en los niveles más bajos , aunque éso sí cumpliendo los objetivos socialistas de conseguir los votos necesarios para mantenerse en el poder aunque las estructuras de la nación se hagan jirones.

 

Lo que importa es el momio del poder a toda costa.

 

El puebvlo mientras tanto duerme la gran siesta entre sucesos de malos tratos, asesinatos de mujeres y hombres, abusos sexuales de toda índole, violencia en las aulas, acontecimientos entre adolescentes que hielan la sangre y unas leyes permisivas que están logrando que el ciudadano decente se sienta desprotegido y el canalla se escude en un código penal y civil garantista, que vio su luz en aquel célebre Congreso de Juristas en León durante la Transición.

 

Claro está que estos sociatas también tiene su argumento preferido: todo aquel que no esté de acuerdo con ellos es un fascista.

 

 Nos  da la impresión que el socialismo ha perdido el rumbo y que en muchos casos el fascio lo rozan ellos, por lo menos los que han abandonado el ideal, porque del bolchevismo ya ni saben lo que es.

 

Creemos que hasta que no se reúna seriamente ciertos sectores políticos que acuerden de manera únanime que los problemas esencialmente de interés general deben resolverse sin interferencias políticas y sectarias no tendremos un país, una nación, sí, una nación española sosegada, sin revanchismos, sin desenterradores de huesos de conflictos pretéritos, sin aguafiestas que restregan contínuamente las atrocidades de unos y otros, sin cua.ltura en definitiv

 

Hasta que no llegue eso tendremos lo que nos merecemos , unos y otros, los pasivos y los activos, es decir, mucho telediario de movimiento nacional trasnochado, entrevistas que dejan atónito al que las ve y escucha, manipuladores sinidea de lo que dicen y sí, en cambio, con objetivos poco honestos, programas de televisión que paecen salidos de la cámara de los horrores y una amplia gaceta de sucesos que dejan al periódico El Caso que conocimos en otras épocas como una auténtica "hoja parroquial".

 

¿ Y quién tiene que afrontar este paso decisivo? Pues todos en realidad pero especialmente los que piden el voto cada equis años y cobran buenos sueldos de los fondos destinados a eso que llaman política.

 

Planteamos esto de modo general y en próximas entregas veremos el caleidoscopio de nuestra enseñanza y educación desde todos los sectores , indicando; a nuestro juicio, las posibles alternativas que tiene este pueblo tan maltratdo por la incuria y la falta de comprensión.

 

7 de abril de 2010

 

Criticus

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Etiquetado en Sociopolítica

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